martes, 25 de abril de 2017

50 teorías sobre el fin del mundo (parte 3 de 5)

Hoy vamos por la 3 parte de esta recopilación sobre teorías del fin del mundo...

(Esta narración es enteramente perteneciente a los escritores/editores de la revista "Conozca más")

Pandemia viral



Maria Zambon, viróloga inglesa especializada en la influenza, recapitula sobre las grandes epidemias que nos atacan en el siglo XX. A fines de la Primera Guerra Mundial, la influenza cobró 20 millones de vidas en un año. En los años ochenta apareció el sida, y la primera década del s.XXI estuvo marcada por la gripe aviar. Ésta no tuvo graves consecuencias, pues el virus no se transmite de una persona a otra. Tomando en cuenta que estos microorganismos presentan constantes mutaciones no puede descartarse que alguno ya conocido alcance dimensiones catastróficas o que aparezcan otros nuevos. Zambon sostiene que "la naturaleza es la mayor bioterrorista" y asegura que el riesgo de una pandemia viral es los próximos años es muy alto.

Agujero negro



Tras el descubrimiento de los agujeros negros, un grupo de científicos consideró la posibilidad de que el planeta Tierra fuera absorbido por uno de ellos y llegara a su fin. También se pensó en la probabilidad de que los modernos aceleradores de partículas crearan una cantidad suficiente de materia oscura que "deglutiera" a la Tierra. Richard Wilson, investigador de la Universidad de Harvard, sostiene que ambas posibilidades son bajas. Las observaciones astronómicas no revelan la presencia cercana de un agujero negro y los aceleradores de partículas son, hasta el momento, incapaces de producirlos.

El clima



Una brusca modificación en las condiciones ambientales podría provocar la extinción de la humanidad. Los cambios pueden ocurrir de manera natural. Por ejemplo, una modificación en el eje de rotación de la Tierra podría producir una nueva edad de hielo y acabar con muchas formas de vida. Pero esos cambios también puede ser antropogénicos. Nick Brooks, de la Universidad de East Anglia, explica que para fines del siglo XXI, a consecuencia de la emisión de gases con efecto invernadero, la temperatura de la Tierra se habrá elevado 2°C, un nivel superior al de los últimos dos millones de años. Aunque ese aumento no extinguirá la vida, provocará escasez de agua y alimentos, grandes migraciones y disputas por los recursos naturales.

Mucha gente



El fin de la civilización no sólo puede ocurrir por fenómenos naturales, sino por ocurrencia de varios factores sociales. Las tendencias demográficas podrían mostrar un declive en la tasa general de nacimientos. Una crisis global en los mercados provocaría el derrumbe del sistema económico con una ola de suicidios colectivos, hambruna y muerte. La instauración de gobiernos extremistas y fundamentalistas (como el de George Bush o ciertos grupos islámicos) causaría el estancamiento y el retroceso de la civilización. Otro riesgo está en la corrupción y el fallo general de las instituciones y empresas de un país, con los consiguientes despidos masivos, pobreza y creciente ingobernabilidad. Se menciona, además, otro factor de riesgo un tanto inverosímil: el creciente número de enfermos mentales y los peligros asociados a ellos.

Control robótico



En la delicada frontera entre la ciencia y la ficción científica, Hans Moravec, investigador del Instituto de Robótica de la Universidad Carnegie Mellon, vislumbra la posibilidad de que los robots dominen el mundo y terminen por extinguir la civilización. Considera que sus mecanismos de programación están tan avanzados que para el 2050 tendrán un poder mental equiparable al de los humanos. Al poseer grandes volúmenes de datos y desarrollar tareas complejas, estarán en condiciones de apoderarse de la Tierra. Otra teoría situada en la misma frontera y mencionada por Nick Bostrom no descarta el posible ataque de una civilización extraterrestre con armas y recursos desconocidos para los terrícolas.

CINE

I am legend (de Francis Lawrence - 2007)



En el 2012, la ciudad de Nueva York está desierta. Entre sus rascacielos no hay más que autos abandonados, vegetación y Robert Neville (Will Smith), el único sobreviviente de esa urbe a una pandemia bactereológica, que convirtió a una parte de la humanidad en entes de terrible aspecto con una fuerza sorprendente. La extinción masiva del hombre fue causada por un virus creado en el 2009 que parecía ser la cura del cáncer, pero que más tarde provocó la infección KV que mató a 4 mil millones de personas y dejó a 558 millones de infectados viviendo en la oscuridad y ardiendo en deseo de devorar a todo ser vivo no contagiado.

Cloverfield (de Matt Reeves - 2008)



El apocalipsis tiene cuerpo, es un gigantesco monstruo invencible que sale del mar y destruye todo lo que encuentra a su paso. El blanco: la ciudad de Nueva York, en el 2008. Ante el ataque -cuya fuerza se ve representada por la decapitación de la Estatua de la Libertad- la urbe es invadida por el caos y el pánico. Las fuerzas armadas intentan acabar con la bestia sin éxito. La muerte se acerca a los protagonistas vertiginosamente: si no son asesinados por el monstruo, morirán por la operación Hammerdown, que tiene como objetivo aniquilar la ciudad en caso de que la bestia resulte incontrolable. Dado que el filme tienen múltiples escenas similares a las que vimos en los noticiarios por los ataques del 9/11, algunos críticos de medios, como el diario Star Tribune y la revista Time, aseguran que en Cloverfield se personifica el temor que surgió en los estadounidenses desde que fueron víctimas del terrorismo, del mismo modo que los japoneses lo hicieron con Godzilla, tras haber sufrido el bombardeo de Hiroshima y Nagasaki.

28 days later (de Danny Boyle - 2002)



Esta cinta británica retrata uno de los mayores terrores de la humanidad: la extinción del hombre provocada por una epidemia masiva que condena a una muerte trágica o una monstruosa mutación biológica. Esta catástrofe comienza en el 2002, cuando un grupo de activistas que pelean por los derechos de los animales decide liberar a algunos chimpancés encerrados en un laboratorio. Pero los monos están infectados con un virus letal que se contagia a través de la sangre. Veintiocho días después de que los primates atacan a los activistas, un mensajero (Cillian Murphy) despierta del coma y se encuentra con una Londres desierta, con tan sólo algunos sobrevivientes y miles de infectados convertidos en monstruos.

Terminator (de James Cameron - 1984)



En algunos momentos anteriores al año 2029, las máquinas, antes tan apreciadas por facilitar la vida del hombre, comienzan a dominar el planeta y esclavizar a la humanidad para después exterminarla. Los hombres inician una rebelión para recuperar su libertad y poder sobrevivir. Skynet, una inteligencia artificial que gobierna a las máquinas, manda al pasado a un cyborg asesino que tienen la orden de matar a Sarah Connor (Linda Hamilton) antes de que nazca su hijo, el hombre que salvaría a la humanidad. De esa manera, las máquinas vencerían automáticamente a los seres humanos. Esta cinta - inspirada por las historias de Harlan Ellison, escritor de la serie televisiva Outer Limits-, tuvo gran éxito, sobre todo porque sus efectos especiales sorprendieron al público ochentero. Su popularidad le valió a Arnold Schwarzenegger, hoy gobernador de California, el sobrenombre de "gobernator".

Children of men (de Alfonso Cuarón - 2006)



La historia, creada por el escritor inglés P.D James, tiene lugar en Londres, en el año 2027. Una mañana gris, todos los medios transmiten una noticia que desola aún más a los deprimidos habitantes de la ciudad inglesa. Diego Ricardo, el hombre más joven del mundo, acaba de morir. Los espectadores, entonces, descubrimos que la cuenta regresiva de la humanidad ya ha comenzado: las mujeres dejaron de ser fértiles en el año 2009 y a todos los seres humanos, ante la imposibilidad de reproducirse, sólo les resta esperar a su vejez y morir. Sin embargo, a lo largo de la cinta Theo Faron (Clive Owen) conoce a la única mujer embarazada en la Tierra: una joven negra a la que deberá ocultar y proteger. En realidad, nunca queda claro cuál es el motivo por el cual las mujeres pierden la capacidad de engendrar, pero los críticos y espectadores hicieron sus apuestas: quizá fue resultado de uno de los muchos errores de los hombres, como la guerra, el abuso de los recursos naturales o el uso de armas biológicas.


CONTINUARÁ...